Pesadilla en Tecamachalco: Sobrevive a secuestro y policía le niega auxilio; "Huele a muerte", Narra víctima.
- daclickpuebla

- 3 feb
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Tecamachalco,Pue.| 3 de Febrero de 2026 —
Lo que comenzó como una salida rutinaria para comprar la cena se convirtió en una escena de terror que hoy tiene a Tecamachalco bajo la sombra de los peores años de Ciudad Juárez. Una joven de 24 años fue secuestrada en pleno centro del municipio, a tan solo seis calles de la Presidencia Municipal, evidenciando que en el corazón de la ciudad la ley no existe.
El Rapto: Tácticas de una Banda Organizada
Alrededor de las 19:30 horas del pasado viernes, cuatro sujetos a bordo de una camioneta interceptaron a la mujer en la calle 11 Sur. Con una violencia desmedida, la sometieron tomándola del cabello y la nuca para arrojarla al piso del vehículo. Tras colocarle una bolsa en la cabeza, la trasladaron a un inmueble desolado.
A diferencia de los delitos comunes, los captores no mostraron interés en sus pertenencias. Sus diálogos, captados por la víctima, apuntaban a un objetivo mucho más siniestro: el abuso y la violencia extrema.
Escenario de Horror: Cables de Acero y "Olor a Muerte"
La víctima relató con crudeza cómo fue encadenada. Utilizando un cable de acero, los sujetos amarraron sus manos y rodearon su cuello, sujetándola a anclas empotradas en el techo.
"Sentía que me asfixiaba con el cable; en ese momento solo pensé en mi familia", narró la joven tras escapar milagrosamente de sus ataduras mientras los hombres planeaban su siguiente paso en un cuarto contiguo.
Al huir, la joven percibió un fétido "olor a muerte" en el lugar, lo que sugiere que el inmueble podría haber sido escenario de crímenes previos. Durante su escape, notó que los agresores utilizaban radios para coordinarse, lo que confirma que se trata de una célula criminal estructurada.
La Indiferencia que Mata: Policía Municipal se Niega a Actuar
El horror no terminó con el escape. Al llegar a una zona habitada, la víctima localizó una patrulla municipal. Pese a verla herida, ensangrentada y en estado de shock, los oficiales no activaron ningún protocolo.
La respuesta oficial:
"Vamos a dar el rondín", le dijeron, para después retirarse y dejarla en total desamparo.
La consecuencia: La joven tuvo que seguir corriendo por su cuenta hasta encontrar ayuda ciudadana.
Hoy, la víctima no solo teme a sus captores, sino que desconfía profundamente de una autoridad que, en el momento más crítico, le dio la espalda. La pregunta en Tecamachalco es clara: ¿Cuántas mujeres más están en riesgo mientras la policía solo "da rondines"?



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